Consideraciones en medio de una crisis


Ahora todo el mundo sabe diferenciar entre Tahití y Haití.

Los profesores podemos incluir temas relacionados a Haití en nuestras clases para que los estudiantes se enteren. Aquí he adaptado ligeramente un comentario de Moisés Naím, publicado en El País el 17 de enero de este año, para usarlo en una clase de castellano, como un ejercicio de comprensión de texto y conversación. (Parte del material está en noruego)

Las preguntas deben leerse anterior a la lectura, con el fin de que el estudiante busque información específica en el texto y no vaya traduciendo palabra a palabra el texto en su totalidad.

a)    Hvilken paradoksal motsetning trekkes fram innledningsvis når det gjelder Haitis start på 2010?

b)   På hvilken måte har ny teknologi hatt noe å si for responsen etter jordskjelvet i Haiti?

c)    Hva melder Røde Kors om responsen på det som skjedde i Haiti i forhold til donasjoner?

d)   Hva har narkobaroner i Colombia og Mexico med etterspillet etter tragedien å gjøre, i følge artikkelforfatteren?

e)    Hvilket mulig håp ser artikkelforfatteren for Haiti?

2010 quedará en la memoria como el año más trágico en la historia de Haití. También será el año en que más dinero llegará a ese país. Es imposible ver las imágenes que nos llegan y no sentir una inmensa necesidad de ayudar. Millones de personas en todo el mundo así lo están haciendo, al igual que sus gobiernos.

Las imágenes nos estimulan a reaccionar y las nuevas tecnologías hacen muy fácil ayudar. Por Twitter circula el mensaje “Escribe HAITI y marca 90999 en tu móvil para donar 10 dólares a la Cruz Roja”. En pocas horas, un millón de personas en EE UU enviaron este texto, aportando así 10 millones de dólares que fueron cargados a sus cuentas telefónicas y transferidos a la Cruz Roja.

Esta organización informa de que los fondos que está recibiendo para Haití superan a los de otras catástrofes. Los aportes de gobiernos, instituciones internacionales y empresas también han sido instantáneos y masivos. Dinero, medicinas, comida, maquinaria y personal especializado no van a faltar.

Lo que va a faltar es la capacidad para usarlos eficazmente. Desgraciadamente, la experiencia demuestra que también decaerá la voluntad de la comunidad internacional para mantener el apoyo a Haití una vez que los muertos estén enterrados, los huérfanos desaparezcan de las pantallas de televisión y los periodistas se hayan ido a cubrir nuevas tragedias.

Y ésta es la segunda consideración: el dinero y la ayuda internacional son indispensables, pero no suficientes. Las toneladas de medicinas que se acumulan en el aeropuerto de Puerto Príncipe no sirven de mucho si no están conectadas a una red de distribución que las haga llegar a tiempo adonde hacen falta. Y esas redes de distribución no existen.

(…) También han llegado los narcotraficantes. Haití se ha convertido en el lugar preferido para el transbordo de las drogas que van de los Andes a Estados Unidos. Algunos de los personajes que más influyen en la política y la economía haitianas residen en México y Colombia: son los capos de la droga. A ellos el terremoto no los ha afectado. 
(…)

Los haitianos y su dinámica diáspora pueden reconocer que esta tragedia ofrece una oportunidad única para cambiar la trayectoria de su país. Este escenario optimista es poco probable. Pero no es imposible.

Texto adaptado. Versión original se encuentra aquí: http://www.elpais.com/articulo/internacional/Haiti/consideraciones/elpepiint/20100117elpepiint_3/Tes

, , , , , ,

  1. No comments yet.
(will not be published)